Carta nº 1.
Remitida por Roberto González. JULIO 2005.
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Quiero invitaros a aprovechar la oportunidad que nos brinda esta web para expresar nuestras opiniones respecto a las Fiestas de Visitación 2005, recientemente finalizadas, y saludo a toda esa gente que ha acudido a nuestro pueblo con la intención de disfrutar de nuestras fiestas y compartir nuestra alegría.
Además, todo esto nace como una iniciativa tanto para recordar lo que han sido nuestras fiestas, como para contemplar lo que son y, ante todo y sobre todo, para preservar lo que deben volver a ser.
Del mismo modo, agradezco todas y cada una de las visitas que ha tenido y tendrá esta web, a la que tanto tiempo he dedicado, dedico y dedicaré, y en la que he puesto todo mi empeño para hacerla durar y ponerla en el lugar que se merece.
Antes de empezar, quiero dar las gracias a quien, desde el Ayuntamiento, nos dio permiso para hacer las fotos del desencajonamiento de los toros el miércoles antes de la fiesta, y que se preocupó de que no nos faltara un sitio encima del camión en tan concurrido evento.
Pero vamos al grano. Seré un poco extenso, porque yo soy así, pero no quiero que se me escape ni un detalle.
En mi opinión, las fiestas de este año han perdido el nivel que tenían años atrás y que tanto tiempo le costó conseguir. Las Fiestas de Visitación de Fuentesaúco son un referente para otras localidades y para un gran grupo de personas, llegadas desde los más variados lugares de la geografía española, y este año hemos causado una gran decepción a todos los que nos han visitado y, claro está, a las gentes de la localidad, que son los que pagan, al fin y al cabo.
En primer lugar, y por ser el ingrediente principal de las fiestas, he de decir que, en mi opinión, los toros de este año han sido de lo peor que ha pisado las calles de este pueblo aunque, lamentablemente, llevamos así unos cuantos años. En Fuentesaúco hace años que no se ven unos espantes decentes ni unos encierros de calle con ritmo. Los toros parecen dormidos, cansados, aburridos, inapetentes, y todo lo que signifique apatía o cosas similares.
Los de los caballos no hacen vida de ellos, en la calle salen poco menos que de paseo, y me niego a pensar que ya no hay toros con casta suficiente para llegar a este pueblo. Que los hay más baratos, seguro, pero habrá que preguntarse si merece la pena ahorrarse unos euros y luego pagar el precio de la vergüenza. Que no hay dinero, pues se traen tres toros para cada día en lugar de cuatro, pero buenos, que no pasa nada ni hay que sentir vergüenza por reducir el presupuesto.
Por mi afición me muevo por muchas localidades desde febrero hasta octubre, y puedo decir que lo que llevo viendo en Fuentesaúco durante varios años, y especialmente este, es de vergüenza. Coincido con mucha gente en varios sitios y, cuando vienen a Fuentesaúco, ya lo hacen por costumbre, pero temiendo que no van a ver gran cosa. Repito, me niego a pensar que no haya toros buenos en ningún sitio, toros que acudan al caballo, a la gente, al cortador, al corredor, a un pañuelo, a un trapo o a cualquier cosa que se mueva. Los de este año parecían de cartón, y no se movían ni para entrar en toriles, excepto cuatro carreras que nos han dejado echar, tres a medio gas entre todos los encierros y una, el sábado a última hora, andando.
El desenjaule del viernes en la línea de los últimos años, en los que se ve mucho toro malo y pocas ganas de arreglar la situación, y reconozco que yo los toros los veo luego en la calle, en el encierro nocturno, porque hace años que decidí no gastar un duro en tan lamentable espectáculo. Más adelante doy mi opinión de cómo solucionarlo.
El sábado hicieron intención de acercarlos a la gente en el prado, más de siete veces, y lo único que consiguieron fue cansar a los toros, que en la calle no se movían ni a empujones. El domingo cambió la historia y en el prado se lo curraron, hay que reconocerlo, pero en la calle más de lo mismo, kilos de carne de toro que no se movían, y había mucha gente viendo y corriendo. Lo único que tuvieron que atender los médicos fueron insolaciones y mareos.
Las vaquillas en la línea, aunque sigue sobrando mucho adulto en las calles y en el prado.
Los encierros del martes, pues más de los mismo, si el sábado y el domingo no se movieron, menos para hacerlo dos o tres días después, los mismos toros. Las pruebas están ahí, no es porque yo lo diga.
Las corridas y festejos de las tardes, flojos, muy flojos, con toros que no se dejaban hacer faenas, un cartel descafeinado para la tarde del domingo donde el sustituto de El Cid no tenía el mismo nivel que el que se cayó del cartel y la Corrida del Arte valenciano, una gran decepción, aunque no hay que echarle la culpa a los que vinieron a hacer las cosas bien, sino a los que tuvieron la poca vergüenza de sacarles el ganado que les sacaron.
Lo que no se puede es sacar unos toros una y otra vez, guardar vacas para tres festejos o sacar el martes lo que ya se ha sacado el viernes.
Insisto en lo que mucha gente ha opinado en el foro de esta web: Si queremos hacer las cosas bien, tendremos que poner la intención de hacerlas bien. Los encierros del sábado, domingo y martes van necesitando ya ganado fresco para las calles.
Y el concurso de cortes al fin de semana siguiente de las fiestas queda totalmente fuera de lugar, y no lo digo sólo yo. Cada cosa a su tiempo, y el concurso de cortes hay que hacerlo en fiestas. La solución puede pasar por hacerlo el viernes por la noche, de manera que se metiera mejor ganado y hacer un buen encierro nocturno.
Y qué decir de las verbenas, la gran decepción de las fiestas. El sábado fue penoso. El cambio de situación del camión escenario, varios metros más adelante de lo que era costumbre, haciendo inviable el paso por delante del escenario, hacía presagiar algo. Luego todo quedó explicado. La orquesta tenía poca potencia de sonido y, si llegan a poner el escenario cuatro metros más atrás, la mitad de la Plaza Mayor no hubiera escuchado ni una nota. El equipo a tope, mala calidad y poco repertorio. Lo salvaron con muchas ganas y mucho ánimo, pero todos los que estábamos allí nos dimos cuenta de que no era una orquesta para este pueblo, y mucho menos en ese día. Las noches sucesivas fueron mejorando, bien el domingo y un poco menos el lunes, pero la herida ya estaba hecha. La noche con más afluencia de público habíamos quedado fatal.
Por lo demás, si es que hay que decir algo más, habrá que decir que, al menos, los festejos empiezan con bastante puntualidad y que se ve cierta organización, y eso siempre se agradece, además de haber echado el resto con la limpieza. A las ocho de la mañana se podía comer sopa en los baches de las calles, de lo limpias que estaban, y eso por decir algo, porque hay pocos baches. Varias máquinas limpiando hacen que el pueblo quede como los chorros del oro. Enhorabuena por la limpieza.
Y por destacar alguna cosa positiva más, hay que agradecer que la autoridad se atreviera y se decidiera por fin a amonestar a aquellos que dan mala imagen a la fiesta, aunque queda mucho por hacer todavía.
En fin, a ver si logramos llevar ante las autoridades unas cuantas propuestas serias para que las Fiestas de Visitación recuperen la entidad que se les supone y volvemos a ser el referente de la zona y unas de las mejores fiestas del país.
Por mi parte, espero buenas intenciones y mejores soluciones, y gracias al Ayuntamiento por la parte que me toca.
Salud y Suerte.
Roberto González.
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